¿Qué te está frenando?
No es falta de ganas… algo está apagando tu deseo, tu energía o tu momento clave.
Estrés
Tu mente se llena y tu cuerpo baja la respuesta.
Hormonas
Menos impulso, menos ganas, menos intensidad.
Cansancio
Si llegas agotado, no rindes cuando importa.
Flujo
Cuando la circulación falla, se siente abajo.
Confianza
Pensar demasiado rompe el momento antes de empezar.